miércoles, 27 de abril de 2011

Alfombra Psicotica

yin yang relacional

               Uno de los temas que me han interesado siempre en esto de las relaciones es el tema de la seducción. No en sentido machito, de cómo conquistar a las mujeres, sino en sentido universal, es decir, la psicología de las relaciones. En el libro (magnífico) de “La pasión Turca”, Antonio gala habla , en un capítulo, del “amante y el amado”, alegando que en cada relación hay uno de cada, y esto es una realidad universal. En gran medida reafirmo este comentario del maestro, e indago un poco más en el tema.
 
En cada relación hay siempre 2 sujetos (independientemente del sexo, aquí no hay distincion de género, es universal), dicha relación no es necesariamente de pareja estable, o matrimonio, incluso las relaciones de amistad pueden llegar a seguir esta regla, no estrictamente de amor romántico. Esto que he llamado “regla”, se trata de que el equilibrio es imposible,si no a momentos muy puntuales y siempre pasajeros. siempre hay uno más preocupado que el otro, más enamorado, más pendiente, más De-pendiente. Esto podría tener como nombre “norma del desequilibrio relacional”, por ejemplo, para indicar ese carácter dinámico y siempre cambiante y variable de las relaciones bidireccionales. En estos casos, no quiere decir que un sujeto siempre siga el papel de “amante” (en el sentido que aplica Gala, cuyos términos usare ya de aquí en adelante) o “amado”; sino que estos niveles son tan variables que pueden cambiarse las tornas en cualquier momento, siendo siempre el amante el más expuesto a sufrir, o a romperse, por la indiferencia del otro, o , simplemente, por sus esfuerzos por intentar este equilibrio.
 
                     En una relación con un claro amante, y un claro amado (las más comunes, y usualmente , en relaciones hombre-mujer, suele ser el hombre), el amado lleva las riendas, teniendo una especie de “libertad”, que le lleva a imaginar que puede hacer lo que quiera, o a forzar un poco al amante, pensando que, de algún modo, está cediendo, o le está haciendo un favor al estar con él. En los casos extremos de amante y amado, el amante puede llegar a momentos de desesperación al no conseguir el equilibrio deseado, e intentar en numerosas ocasiones alejarse de el amado, sin ningun éxito, ya que cualquier palabra o gesto del amado se magnifican para reavivar la esperanza de dicho equilibrio , o incluso, desequilibrio simétrico. Por otro lado, el amado tiende a creerse independiente del amante. Esa seguridad le puede llevar a forzar la situación y salir ileso, o a hacerlo hasta tal punto, que tenga que volver un momento a recuperar a su amante, y volver a el estado de desequilibrio anterior.
 
Esto es importante: El amado se piensa independiente y libre, sabiendo que hay alguien que ruega a los cielos por él, pero rara vez es consciente de la fuerte dependencia que produce un amante. Si el amante se va, el amado pierce su condicion de amado, mientras que el amante, podra seguir amando a otro sujeto,y toda la seguridad que ello le proporcionaba se desbarata. Ésto precisamente es uno de los principios dinámicos de este yin yang de relaciones, lo que hace que no sea un estatismo constante.
otro de los principios dinámicos de desequilibrio es que “El amante siempre busca ser el amado”, debido a la seguridad que ello proporciona, y a la sensación de conquista sobre la otra persona. Y no es una conquista metafórica , ahí viente el que me refiera a este tema como “seducción”. La conquista del amante sobre el amado. La seducción consiste en la resolución de este objetivo.

                  En muchos casos, se confunde la seducción, y se provoca el efecto contrario. Es decir, el amante muestra su fuerza demasiado, expone sus cartas, y consigue que el otro se vea como amado demasiado pronto, y al resistirse el otro a abandonar su puesto privilegiado, el amante tiende a amar más, y a demostrar más dependencia, lo que lleva a desequilibrar aún más la balanza.
La pérdida de dependencia: Esto es uno de las principales causas, y efectos, de la conversión de amante a amado (conquista-seducción). No se puede decir que haya solo una manera de independizarse del amado, pero la razon principal de ésto no es otra que la competencia , la oferta.
                 Pongamos una pequeña analogía:         -Eres un trabajador cualificado y seguro de tí mismo, llevas una chaqueta americana, y una corbata moderna, y vas a una entrevista de trabajo. En dicha empresa, te explican todos los detalles, y te dicen que necesitan a alguien, y tú eres perfecto para el puesto. Tu dudas, ya que consideras tu preparación superior a los requerimientos dados, y crees que no cumple tus expectativas. Mantienes la respuesta en el aire unos días, con la empresa profundamente interesada en tí. Y otro día que vuelves a dicha empresa, conoces a otros candidatos muy interesados en el puesto, algunos con unos trajes de chaqueta muy elegantes y largos currículums de lujo.Lógicamente, la situación cambia radicalmente, ya que te siguen queriendo a tí para el puesto, pero la oferta aumenta, y las opciones son múltiples.

                      Pues bien, en este ejemplo, el trabajador es el amado, y la empresa es el amante, y ese momento final es un tránsito , un cambio de estado, pudiendo llegar hasta el punto de cambiarse radicalmente las tornas, convirtiendo al amado en amante, y haciendo rogar al trabajador por otra oportunidad. La analogía esta clara. Cuando alguien te necesita, puedes sentirte afortunado, tienes el control, cuando la necesidad se disipa, empiezas a planteártelo más, y acabas necesitando aquello que no quisiste en su momento, ya que viste que otros iguales o mejores que tú aplican para el puesto, intentan conquistarlo, tal y como en las relaciones bidireccionales, como tanto en el universo, que para provocar el movimiento, el desequilibrio, es necesario un factor externo que aplique un esfuerzo que ponga en movimiento todo el sistema.
Cabe decir que todo esto sirve igual para los hombres y las mujeres, sean en las combinaciones que sean, el sistema es el mismo. De todos modos, en las relaciones de hombre-mujer, suele ser el hombre el amante, ya que una mujer es siempre un tesoro. Un tesoro que no se puede mantener mucho tiempo si no se cuida de él y no se valora como es debido. Un hombre siempre debe saber que la oferta , para una mujer, siempre será mucho mayor a la suya, ya que está en la naturaleza de los hombres el buscar a las mujeres de manera constante. y si no lo sabe valorar , otro , igual o mejor, lo sabrá hacer, Este hecho,además, hace que muchos amantes de extrema inseguridad, ante una pareja de un valor mucho mayor que ellos, en todos los sentidos, recurran a el maltrato, o la violencia, física o verbal, para crear una dependencia de la otra persona, y evitar que otro mejor les arrebate ese lujo que no se merecen.
De todos modos, quitando estos “elementos indeseables”, cada género tiene sus propios sistemas de seducción, y funcionan de manera distinta, pero esto es otro tema distinto, y ya lo abordaremos en otro momento


Ci vediamo!!